WE ARE THE POORS!


Mamuni alcanza la esquina improbable desde la que, sin interrumpir el paso abierto, la continuación de su caminar, mira con nostalgia de niño a la fotógrafa que se aleja. Sobre él , el cielo protector; a sus pies, el desierto; en torno, las construcciones de quienes nada poseen, del adobe siempre reproducido. Y una chamarra recién llegada desde tierras extranjeras contrasta con la luminosidad del paisaje.

Los pies descalzos, abiertos al caminar; el desierto no tiene huellas, se reproduce en una continua transformación que modifica todo su paisaje. Mamuni no deja huellas, se apoya y mira; pero en el aire flotan las primeras palabras que articuló en un castellano recién incorporado a su vida: “¡Beso! ¡beso! ¡beso!”. Mamuni no deja huellas en la arena del desierto; Mamuni es amor y es vida.

A Mamuni le vienen negando los que habitan lujosos despachos en las altas torres de los edificios del Imperio que tenga huella, que deje vida. Le hemos conocido y les costará conseguirlo. Su ¡beso, beso, beso! nos acompañará siempre. Pero hay muchos, somos muchos más. Cada mutilación del futuro de un niño que mira con sus ojos tristes el alejamiento, la marcha del amor, es nuestra propia mutilación; es la mía. Reivindico mi derecho a ser ellos, a vivirlos ahora y mientras yo viva, a que ninguna razón de Estado, ningún reparto corrupto de intereses infames, nos prive, a ellos y a nosotros, de lo que es nuestro: El amor, el deseo, la libertad y la vida. ¡Nosotros somos los pobres!

Más pronto que tarde, mil arroyos, mil corrientes, mil fueguitos, confluirán. Los blancos, los negros, los saharauis, los pastores, las prostitutas, los heterosexuales, los homosexuales, los chivos expiatorios, los intelectuales, los artistas, los campesinos, los cristianos, los mahometanos, los budistas, las tribus del África y de América.. todos los que sueñan con la vida, con su vida. Entonces, los arroyos, los fueguitos, las corrientes, formarán un enorme, monstruoso tsunami de amor, deseo y libertad que barrerá los despachos de quienes planifican cuidadosamente el sometimiento, la exclusión, la pobreza y la muerte.

El paso de Mamuni detenido en la esquina echará a andar, su mirada creará su futuro y el nuestro, y su ¡beso, beso, beso! será el de todos nosotros.

Alfonso Vázquez.